21 años de la entronización de la Mater en el Oratorio de Gil


gil4Edda V. de Fournau –24 de marzo del 2013

María, nos animó a permanecer…

El día 2 de diciembre de 2012 nos encontramos en el oratorio Nuestra Señora de Schoenstatt, en Gil, brazo extendido del Santuario de la Madre y Reina del pueblo, para celebrar 21 años de la entronización de la Mater allí por el Padre Antonio Castrillo, desde entonces hemos peregrinado al lugar desde las localidades vecinas, junto a los pobladores más cercanos, cada primer Domingo de Adviento.                                                                                                                Una vez más la tormenta asustaba… Ella, María, nos animó a permanecer…

Intercambiando  vivencias

Llegaron los peregrinos, entre ellos por primera vez el Padre Esteban Casquero, Párroco de La Inmaculada Concepción (C. Dorrego) Parroquia a la que pertenece el Oratorio, también el Padre Daniel Jany quien todos los años nos acompaña.

Mientras el Padre Esteban confesaba, el P Daniel ofrecía su charla, al tiempo de intercambiar vivencias las misioneras de Oriente cuentan que ya tienen todo para la Ermita de la MTA pero que ahora no hay forma de conseguir albañil, por lo tanto dijimos: a rezar con fe y Ella se va a encargar… Al día siguiente una señora se encuentra con una misionera y le dice (sin saber nada de lo conversado el día anterior) «A mi esposo le gustaría hacer la Ermita»… el esposo era albañil… ELLA SE ENCARGÓ…

Durante la Misa, celebrada por los Padres, se consagraron dos misioneras de Oriente: Irma Guzmán y Marta Caracino, y se consagraron a la Mater los niñitos: Justiniano y Bereniz de Oriente y Arielito e Iñaqui de Dorrego.               gil3

Compendiamos todo lo vivido en palabras del Padre Kentenich:

«¡Cuánto se ha glorificado María Santísima a lo largo de los años! En muchas oportunidades hemos meditado juntos sobre este punto. Y esa meditación nos da fuerza, coraje y seguridad para la vida, y fortalece en nosotros la conciencia de que somos luchadores que deben librar el buen combate. Esto es lo que nos hace falta hoy, lo que Dios nos está pidiendo en nuestros días.»

Finalizamos con la torta aniversario, soplando velitas y brindando por la alegría de sabernos hijos mimosos de la Mater que sigue desde allí derramando sus gracias a todos.

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